Meditación Consciente

Meditación: La verdad acerca de reducir el estrés, la meditación guiada, los mantras y la industria de la música para dormir

¿Haz notado que cuando aparece un problema colectivo, aparece un producto, un servicio casi de inmediato, mágico, tecnológico y presentado por un ser ideal para que ya no vuelva a ocurrir? Dolor de cabeza, depresión, estrés… De repente todas estamos estresadas, de manera crónica o por algún evento particular (un despido, una ruptura, una presentación, una entrevista, una ausencia de propósito o de sentido…) y en lugar de vivirlo lo queremos enterrarlo o disolverlo con un aroma a lavanda, una terapia, cantando un mantra, o comprando música para meditar. Es como quien corta una hoja seca o retira una fruta podrida, para que todo vuelva a ser como antes, sin revisar el césped, sin cuidar al árbol. 

Tal vez por esta razón está de moda la palabra meditación. Para unas suena misterioso y mágico, para otras suena a solución natural y orgánica, para pocas, realmente para pocas suena sencillo como meditar, como ser, como vivir, como simplemente estar. 
En las noches de invocar a la vida lo que más convendría compartir con la vida, es decir, en esos momentos en que decidamos por el contenido que debería fluir a través de Munay para sus miembros, había una buena reflexión: Y si una de nuestras meditaciones fuera solo la pregunta inicial “¿Qué es la meditación?” Y que la música y el audio siguientes fueran solo silencio, ni siquiera ruido blanco, tampoco unos acordes o melodías para calmar la mente, sino simple y absoluto silencio. Porque eso es realmente la meditación. Claro también puede ser algo que haces cuando estás aburrida(o), también puede ser música suave para trabajar, o una meditación guiada para dormir. Pero, qué pasaría si esa meditación que suena cuando das click en “play” fuera silencio, vacío invisible y vertiginoso que solo lleva hacia la fuente, hacia sí mismo, hacia el encuentro con la verdad, realidad, esencia que es el alma. Tal vez no harían falta los mantras, las técnicas de meditación, ni siquiera las apps con Munay con música para trabajar concentrado o volver a estar feliz. 
De cualquier modo, hay un valor en los mantras, en la meditación guiada, en la música para dormir o trabajar o sonreír, y es que te sintoniza en otra frecuencia, una que resuena más con la consciencia. Es como dejar de darle dulces o medicinas químicas al cuerpo, y a cambio le das una fruta, o un aceite esencial de lavanda para que se desintoxique… pero el siguiente paso es el mágico, el último, el necesario, es el que realmente queremos vivir en Munay, que un día finalmente te des cuenta, de que tu eres la fruta (o el dulce), eres la medicina, el incienso… tú eres la meditación.